¿Qué es el Ozono?

El OZONO es un gas (O3) compuesto de 3 átomos de oxigeno. Forma parte del aire (0,2 mG/m3). Es una forma de oxígeno alotrópica (inestable), debido a esta característica, en 15-20 minutos se transforma en O2. Su presencia en el aire es imprescindible para la vida en la tierra.

¿Cómo funciona?

El Ozono en el Aire es usado para desinfectar ambientes interiores, a fin de asegurar la calidad microbiológica del aire, así como para el control de olores.
Las moléculas responsables de los olores contienen en su estructura dobles enlaces, uniones que se producen entre átomos para conseguir los electrones necesarios para completar su último nivel.

En este tipo de enlace entre átomos se comparten dos pares de electrones, lo que hace que las moléculas oxidantes puedan captar más fácilmente esos electrones, desestabilizando así las moléculas que los pierden.
El Ozono disuelto en el Agua comienza su proceso de decaimiento y forma radicales hidroxilo (HO·), los cuales reaccionan con los microorganismos para inactivarlos.
El sistema más común para dosificar ozono en el agua, es usar un recipiente con un difusor poroso en el fondo que se encarga de burbujear el ozono.
Debido al fuerte poder oxidante la calidad de la desinfección con ozono es muy superior a la que se consigue con un tratamiento con cloro.

Ventajas del OZONO:

    • Potente acción antiinflamatoria.
    • Revitaliza y rejuvenece y regenera las células.
    • Actúa como antioxidante aumentando las defensas del organismo.
    • Previene infecciones, combate virus, hongos, bacterias, desinfecta y esteriliza.
    • Promueve el desvanecimiento de las líneas de expresión, de las manchas solares y disminución de la celulitis.
    • El Ozono estimula el colágeno y la elastina consiguiendo una regeneración cutánea.
    • Auxiliar en el tratamiento del acné, los puntos negros y las espinillas.
    • Cicatriza heridas y acaba con los herpes.

Al ozonizar el agua conseguimos una máxima desinfección a la vez que blanqueamos la zona tratada.